Aspectos técnicos de la LAECSP. Libre vs Popietario según la OTIGC

La semana pasada llego a mis manos el siguiente artículo del blog de la Oficina Técnica de Telecomunicaciones del Gobierno de Canarias (OTIGC):

Básicamente en el mismo se listan las ventajas y desventajas del software libre frente al privativo. Si bien estoy más o menos de acuerdo con las ventajas (aunque es indudable que algunas necesitan de cierta explicación), no ocurre lo mismo con las desventajas. Lamentablemente el blog de la OTIGC no permite comentar los artículos (es decir, que más que un blog es una página de la web 1.0). Así que en vista de que no va a ser posible entablar un diálogo constructivo, me limitaré a expresar mi parecer en el portal de la OSL.

Según el artículo la lista de desventajas es:

  • Propiedad y decisión de uso del software por parte de la empresa
  • Soporte para todo tipo de hardware
  • Mejor acabado de la mayoría de aplicaciones
  • Las aplicaciones número uno son propietarias
  • El ocio para ordenadores personales está destinado al mercado propietario
  • Menor necesidad de técnicos especializados
  • Mayor mercado laboral actual
  • Mejor protección de las obras con copyright
  • Unificación de productos

El primer problema que salta a la vista es que se están mezclando las desventajas para los proveedores con la de los clientes. Esto no es baladí, porque seguramente lo que sea una desventaja para unos será una ventaja para los otros. Como ejemplo de lo dicho están las siguientes afirmaciones:

  • Mejor protección de las obras con copyright
  • Propiedad y decisión de uso del software por parte de la empresa

La Ley de Propiedad Intelectual da control casi total a la empresa desarrolladora para que fije lo que los clientes pueden o no pueden hacer con su software. En ese sentido, al optar por una licencia libre los desarrolladores ceden "propiedad y decisión de uso del software". Pero claro, eso desde el punto de vista del cliente es una gran ventaja. Es más, seguramente detrás de casi todas las ventajas expuestas en el mismo artículo subyace la pérdida de control por parte de los desarrolladores.

Además, desde mi punto de vista, la afirmación de que el software privativo ofrece mejor protección de las obras con copyright es algo cuando menos cuestionable. La ley de propiedad intelectual protege a todos los desarrollos, libres o no. Es decir, que el grado de protección de mi obra no cambia porque yo haya optado por una licencia GPL. Prueba de ello son las sentencias que a lo largo de los años se han ido sucediendo y que han forzado al cumplimiento de la misma. Lo único que ocurre es que cuando un desarrollador opta por una de esas licencias está dando permiso (generalmente un permiso más amplio que el ofrecido por las EULA de software privativo) para que sus clientes puedan hacer una serie de cosas bajo unas condiciones determinadas. ¿Significa eso una pérdida de la protección que nos otorga la Ley de Propiedad Intelectual? ¿acaso estoy cediendo mi trabajo incondicionalmente? ¿estoy renunciando a la autoría? Obviamente la respuesta es no. El software libre funciona precisamente gracias a que los desarrolladores cuentan con la protección de las leyes de propiedad intelectual.

En todo caso introducir estos dos puntos en la lista no me parece que tenga mucho sentido. La administración es un cliente y por lo tanto debería estar más preocupada por sus ventajas como tal que por las desventajas para los proveedores.

Otras desventajas que me han llamado la atención y que me gustaría comentar:

  • Soporte para todo tipo de hardware. Esto es en gran medida cierto pero depende de que como se mire. Un Windows recién salido de la caja prácticamente no tiene soporte para nada, por lo que hay que instalar los controladores que debe proporcionarnos el fabricante. Por el contrario cualquier distribución de Linux trae controladores para casi cualquier cosa que en ese momento pueda ser soportada en Linux. Eso significa que prácticamente cualquier distribución de Linux funcionará desde el primer momento sin problemas en cualquier equipo (sólo hay que verlo con un Live-CD), aunque si este es de última generación es posible que no todo el HW esté soportado. Por el contrario, una instalación de Windows dependerá de que el fabricante proporcione los controladores adecuados. Algo que puede ser sencillo si quiero usar la última de las versiones de ese sistema operativo, pero que se complica si he decido aguantar un tiempo con alguna de las anteriores.
  • Mejor acabado de la mayoría de aplicaciones. En el mundo del software libre hay un montón de aplicaciones, muchas de las cuales se hacen por interés personal y bastantes no tienen un acabado adecuado. Si embargo, en el mundo del software privativo también hay aplicaciones con un acabado lamentable y eso pese a que el negocio normalmente es el de vender licencias. Y eso sin hablar de algunos desarrollos a medida, que también suele dejar bastante que desear. Supongo que para hacer esta afirmación alguien ha pensando en los casos de Microsoft Office vs OpenOffice o de The GIMP vs Photoshop. Sin embargo yo no creo que Android, Drupal, KDE o Eclipse tengan peor acabado que sus contrapartidas privativas. Supongo que se puede intuir que esta afirmación es cierta pero creo que es muy complicada de demostrar si se quiere proponer como una desventaja generalizada a toda el software libre.
  • Las aplicaciones número uno son propietarias. ¿A sí? ¿Apache? ¿Moodle? ¿Firefox? ¿MySQL? Sí, MySQL porque la base de datos número uno es Oracle pero no si hablamos de la web. ¿Android? Cierto es que las aplicaciones de Google (Gmail, Market, Maps, etc.) son privativas pero el sistema operativo completo no ¿Linux? El año del escritorio para Linux no ha llegado pero aun así está presente en servidores, superodenadores, móviles, hardware de red, TV y en todo tipo de dispositivos multimedia. Linux simplemente es el rey de los sistemas empotrados. Obviamente si hablamos de ofimática, sistemas operativos de escritorio y herramientas de CAD, el software líder es privativo. Pero en términos generales ¿realmente podemos afirmar que las aplicaciones número uno son mayoritariamente privativas?
  • El ocio para ordenadores personales está destinado al mercado propietario. No se si esto quiere decir que los juegos en su mayor parte son propietarios o que van destinados a plataformas propietarias. En ambos casos es cierto y desde mi punto de vista los juegos son un tipo de software que difícilmente se puede ofrecer como software libre y aun así mantener un modelo de negocio (o al menos yo no tengo la imaginación suficiente para entender como funcionaría eso a gran escala). En todo caso no creo que esto sea muy relevante para las administraciones públicas.
  • Menor necesidad de técnicos especializados. Esto supongo que se refiere a la administración de sistemas. Por ejemplo, un administrador de Windows generalmente necesita menos formación que uno de Linux. Esto no es una desventaja para quién quiere trabajar con Linux sino para las empresas que deben pagar más por un empleado con más formación y del que hay menos oferta.
  • Mayor mercado laboral actual. En España, y especialmente en Canarias, donde prácticamente se vive de las administraciones públicas es cierto. Sobre todo si tenemos en cuenta como funciona el sistema público de compra de software (http://www.hispalinux.es/node/742) y el miedo que el software libre parece que les da a las administraciones públicas. A mi me parece que esto tiene una solución que está en manos de las propias administraciones públicas. Mientras tanto esto seguirá siendo un problema, aunque hay que tener presente que en Europa el software libre contribuye con el 15% de lo que se desarrolla en las empresas privadas.
  • Unificación de productos. Supongo que esto es cierto dentro de los productos de un mismo fabricante. La interoperatividad nunca ha sido el fuerte del software privativo porque, para empezar, es dañino para su modelo de negocio.

En definitiva, no creo que todo en el software libre vayan a ser ventajas pero tampoco las cosas están tan mal como algunos las quieren pintar. Obviamente el punto de vista no es el mismo para un usuario, un cliente, una empresa desarrolladora o la administración pública; pero aun así no creo que haya justificación para que las administraciones publicas no apoyen más el software libre. Estoy seguro de que si lo hicieran todos los ciudadanos nos beficiariamos de la reducción de costes, el aumento en la independencia tecnológica y el fortalecimiento del tejido empresarial local relacionado con las TIC.

jmtorres – Sáb, 10/09/2011 – 13:25